martes, 28 de mayo de 2013

Philip Goodband: "La Argentina tiene un gran futuro si soluciona sus problemas políticos y financieros"

Vinos & Bodegas iProfesional dialogó con Philip Goodband, uno de los 280 Master of Wine del mundo y chair técnico del panel de jurados del International Wine & Spirit Competition (IWSC) sobre su extensa carrera y las perspectivas que se abren para las bodegas argentinas de cara a los próximos años. 

-¿Por que elegiste esta carrera?
-Tuve la suerte de que amigos de mi familia me acercaron a la industria del vino. Ellos eran dueños de tiendas y distribuidoras de vino en Inglaterra. Trabaje ahí en mis vacaciones estudiantiles, ayudando a realizar stocks, reponiendo las góndolas, haciendo entregas a domicilio. Un verano los acompañé en un viaje de visita a productores, donde se cerraban las compras y negociaciones. Fue en ese viaje que se me abrieron los ojos y supe lo que quería para el resto de mi vida profesional. Además, me gustaban el estudio de lenguajes y geografía, y eso era algo que en el mundo del vino era tema diario, por lo tanto no tuve dudas al iniciar esta carrera.

-¿Que te llevo a realizar el programa para convertirte en Master of Wine (MW)? ¿Como fue el camino?
-Tenía mis ojos puestos en el premio mayor, desde el primer día. Le había prometido a mi padre que iría por la más alta calificación dentro de la industria. Mis primeros años los pasé trabajando muy duro en la oscuridad de las cavas. Cumpliendo distintos roles, realizando diversas tareas y, por su puesto, siempre aprendiendo algo nuevo. Mis vacaciones las utilizaba para ir a visitar viñedos, cosechar y aprender más sobre viticultura y el proceso enológico. Pasé un verano entero en Henessy y otro más largo en Burdeos, donde además de aprender mucho perfeccioné mi francés. Durante estos años, estaba realizando mis estudios para los distintos niveles del WSET (Wine & Spirit Education Trust) y gané dos pasantías gracias a mis calificaciones. Tuve la oportunidad de conocer y observar una destilería de whisky escocesa desde adentro, involucrado en la producción del mismo. También viajé a Jerez de la Frontera, España, donde me involucré y aprendí mucho acerca de este fortificado.

Mi siguiente paso fue obtener el titulo IDV donde gané amplia experiencia en varias disciplinas. Gané The Vitners Scorlachip, una especie de pasantía, que me permitió viajar a muchos países y regiones y trabajar en el negocio del vino, quedándome al menos un mes en cada región que visitaba. Durante mi carrera en el Reino Unido tuve varios cargos gerenciales en distintos departamentos de distintas compañías. También estuve involucrado en los distintos eslabones de la cadena de distribución y venta. Dos cosas que siempre rescato por demás de cualquier otro tipo de carrera o trabajo son, en primer lugar, el haberme topado con personajes inigualables y realmente interesantes. Después, ocupar cargos de influencia en los hábitos de consumo de una nación es un verdadero privilegio.

-¿Que puertas te abrió el titulo de Master of Wine?
-El mundo del vino y de los spirits son mundos, industrias y negocios de contactos. Pienso que el entusiasmo, la pasión y el amor por el vino, te abre muchas puertas y, lo que también es interesante, muchas botellas impagables de grandes vinos. Por otra parte, el título de MW implícitamente es que cambia la manera en que un potencial empleador te ve como candidato para un posible cargo. Te instrumenta con credibilidad y te abre innumerables variables. Pero también conlleva explícitamente responsabilidades tales como ser el guardián del comportamiento ético en cualquier empresa para la que un Master of Wine trabaje.

-Sos el director tecnico del panel de jurados del IWSC, ¿qué podés decirnos del grupo que reclutan cada año para catar los vinos que ingresan al concurso? ¿Cómo los eligen?
-El IWSC es, en mi opinión, la competencia más profesional en lo que respecta a vinos y spirits. Por sus métodos para asegurar el anonimato de las muestras degustadas. Los jueces aplican mediante solicitud o son invitados a participar en base a su experiencia en la industria. A todos los aplicantes aceptados se los entrena en inducciones sobre los métodos utilizados para juzgar. Buscamos reunir paneles con jueces expertos en lo que toca catar ese día. También tenemos un programa de jueces asociados junto con el WSET, donde se presentan estudiantes del Diploma, o nivel 4, que en un futuro desean ser parte del panel. Ellos vienen algunas sesiones al año y observan la metodología, e incluso puntean los vinos. Sus puntajes son registrados para tener un seguimiento, pero no se tienen en cuenta en el promedio final. Esta es una excelente forma de encontrar nuevos jóvenes degustadores de gran potencial.

-¿Podrías describir brevemente el proceso utilizado para juzgar un vino en el IWSC?
-Todas las muestras son traídas al panel, ya servidas en copas ISO de degustación con un código pegado en el pie de la copa. Las botellas jamás entran en contacto con el panel. Se juzga cada serie de vinos que componen la categoría y el jefe del panel recolecta los puntajes. Una vez que esto esta completado existe una instancia donde se discute y comentan los resultados. Esto lleva a que a veces estos resultados cambien, para arriba o para abajo. El puntaje final para cada vino es el que les permite acceder a las distintas medallas.

-¿Como ves a las nuevas generaciones de comunicadores?
-La generación joven actual es brillante. Por ejemplo, Ollie Smith y Oz Clark MW entre otros tantos, aportan diversión además de experiencia y conocimiento. Otros como Jancis Robinson MW OBE, Tim Atkin MW y Julia Harding MW se dedican más a la investigación. También la llegada de Internet al mundo globalizado, las redes sociales con llegada directa y rápida a través de los celulares y otros aparatos electrónicos, es realmente perfecta para que esta generación se desarrolle.

-De lo que te tocó probar y presenciar en 2012 en el IWSC, ¿cual es tu opinión de Argentina como país productor?
-Por alguna razón, la Argentina no lo hizo bien a nivel comercial en Europa en los últimos años. Sus vinos han dado un salto enorme en calidad en las ultimas dos décadas. Creo que tienen un gran futuro si solucionan sus problemas politico-financieros y los productores comienzan a lidiar con la estabilidad. Tanto el Malbec como algunas otras variedades se están mostrando muy bien, particularmente en viñedos de mayor altura y donde el abastecimiento de agua e irrigación son mas limitadas. El gran ejemplo es el Valle de Uco.

-¿Que mensaje le darías a las bodegas Argentinas de cuán importante es participar en el IWSC?
-La naturaleza internacional del IWSC, junto con los altos standards y la experiencia de sus jurados son un combo que hace que un premio de este estilo sea lo que cualquier productor con visión global quiere obtener. Además, es el concurso con más historia y prestigio del mundo y un premio del IWSC es una herramienta muy poderosa de marketing, que activa puntos de venta, genera rotación y abre puertas en distintos mercados. 

Fuente: iprofesional.com

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